En el encalado, la elección entre cal cálcica y dolomítica va más allá del pH. El magnesio influye en la decantación, la incrustación de los evaporadores y el desempeño de la fermentación. Comprenda dónde la cal dolomítica agrega valor en el proceso del ingenio.
El encalado es una de las operaciones más antiguas y más críticas del ingenio: ajustar el pH del jugo para precipitar impurezas y clarificarlo. La pregunta que rara vez se hace es qué cal usar — y la diferencia entre la cal cálcica y la dolomítica no está solo en el calcio.
Qué hace el magnesio en el jugo
La cal dolomítica aporta, además del hidróxido de calcio, hidróxido de magnesio. El Mg(OH)₂ tiene una solubilidad y una cinética distintas del Ca(OH)₂, y participa en la formación de los precipitados que arrastran coloides y no-azúcares en la decantación. El resultado buscado es un jugo clarificado con buena velocidad de decantación y un lodo bien definido. Estudios clásicos del sector (como Cesar & Caruso, publicados en la Revista STAB en 2003) discuten el efecto del magnesio en la clarificación y en la calidad del jugo.
La cuestión de los evaporadores
La incrustación en el múltiple efecto es uno de los mayores costos ocultos del ingenio — reduce el coeficiente de intercambio térmico y obliga a paradas de limpieza. La composición química de la incrustación depende de muchos factores del proceso (sílice, fosfatos, oxalato de calcio, dureza del jugo), y la cal es apenas uno de los actores.
Es importante ser técnico aquí: la cal dolomítica no es una causa aislada de incrustación, y la naturaleza de los depósitos suele apuntar a la química del proceso en su conjunto, no a un defecto de la cal. La elección de la cal influye en el tipo de incrustación formada, pero atribuirle toda la incrustación es una simplificación que no se sostiene en el análisis.
Magnesio en la fermentación
En la destilería, el magnesio es cofactor de enzimas de la vía glucolítica de la levadura. Hay discusión técnica en el sector sobre el aporte de Mg vía cal de tratamiento y su efecto en el mosto — un punto que merece evaluación caso por caso, con datos del propio proceso, y no afirmaciones genéricas.
Calcinada, siempre — pero la calidad de la calcinación importa
Para el encalado se usa la cal (roca calcinada, hidratada o viva según el ingenio). Lo que separa una cal buena de una cal mediocre es la reactividad y el CaO/MgO disponible — función directa de cómo se calcinó la roca. Una cal subcalcinada o sobrecalcinada (quemada) reacciona mal y consume más material para el mismo efecto. Por eso el control de calcinación y el informe por lote no son un lujo: son lo que garantiza una dosificación previsible en el encalado.
Nuestra cal dolomítica para ingenios tiene magnesio reactivo y CaO disponible controlados, análisis FRX por lote y producción con biomasa. El posicionamiento es técnico y honesto: llevamos la discusión al desempeño en el proceso del ingenio — clarificación, decantación, comportamiento de la incrustación — y no a promesas que el boletín no comprueba.
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